2 Pedro 3:9 ¿Contradice el calvinismo?

Como ya lo hemos dicho :

« El texto 1 Timoteo 2:4 es ciertamente uno de los textos más citados, junto con 2 Pedro 3:9, por quienes se oponen a las doctrinas de la gracia, especialmente a la doctrina de la expiación limitada (la "L" en el acróstico TULIP en inglés), tal como se concibe en el pensamiento reformado. La intención de esto es poner en duda la idea de que Dios ha elegido individuos para salvación, negar una intención particular en la expiación y, finalmente, que Dios tiene un amor particular por sus hijos. »

El pasaje en cuestión «para que todos procedan al arrepentimiento» (2 Pedro 3:9, formato añadido para mayor claridad) se cita para este propósito. Sin embargo, el contexto del versículo es muy claro y desmiente tal uso. Veamos este texto.

«Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.» 2 Pedro 3: 1-10 (RVR1960)

Lo primero que notamos es que el contexto es escatológico (doctrina del fin de los tiempos) y no principalmente soteriológico (doctrina de la salvación).

Lo segundo es que el apóstol Pedro identifica claramente a las personas afectadas por este versículo. Escribe este pasaje a los «amados» (2 Pedro 3:1,8,14,17).Estos «amados» son los mismos a los que el apóstol dice, en el saludo inicial de la carta, que ellos «…han alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra…» . De modo que, cuando dice «sino que es paciente para con nosotros» , el «nosotros» son los «amados» a quienes va dirigida la carta. Por el contrario los «algunos» (2 Pedro 3:9) son los que se burlan (2 Pedro 3:3), quienes dicen «¿Dónde está la promesa de su advenimiento? » . Ellos son los que «ignoran voluntariamente» la creación, el diluvio y el día del juicio (2 Pedro 3:7). Por lo tanto, es con los «amados» que Dios «es paciente» porque no quiere «que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.» Por consiguiente está completamente fuera de contexto afirmar que el «todos» (2 Pedro 3:9) se refiere a todos los individuos de la humanidad, porque el «todos» es el grupo de los «amados» y está muy claramente identificado.

Una vez más, un supuesto teológico lleva a quienes rechazan el pensamiento calvinista a hacer una interpretación subjetiva de un texto (eiségesis) haciéndole decir algo que no dice en absoluto, ignorando el contexto y las reglas más elementales de la gramática.

Por último, tomemos el tiempo para señalar que la tentación de utilizar el «todos» para referirse a «todos los individuos de la humanidad entera» es una necedad por parte de quienes «equivocadamente» citan textos como el que acabamos de examinar para respaldar su punto.

El término «todos» no siempre se refiere a «todos los individuos» como algunos quisieran pensar, sino más bien a un conjunto de personas que a veces está definido y otras veces no. Veamos algunos ejemplos:

  • En Mateo 10:22, «Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre», el todos excluye a los discípulos y a los que creen, lo cual es obvio, y no se refiere a todos los individuos de la humanidad, además es indefinido;
  • En Marcos 1:37, «Todos te buscan» no se refiere a todos los individuos de la humanidad entera, el grupo al que se refiere es a «Simón, y los que con él estaban» (Marcos 1:36);
  • En Romanos 1:5, Pablo expresa: «por medio de quien hemos recibido la gracia y el apostolado para promover la obediencia a la fe entre todos los gentiles». El «todos» no incluye a todos los gentiles de toda la humanidad, mucho menos de todas las épocas, lo que es obvio, de lo contrario habrían perdido magistralmente el punto...
  • En 2 Corintios 7:15 el «todos» no se refiere a todos los corintios ya que en la carta hay obviamente algunos que no son obedientes (2 Corintios 10:6,10).
  • También en 1 Corintios 15:22, el contexto se refiere muy claramente a los salvos, a quienes designa como «todos».

Hay muchos otros ejemplos en los que «todos» se refiere a un conjunto de personas y no a todas las personas sin necesariamente definirlo (1 Corintios 4:13, Hechos 19:29; 21:21; 22:12; 24:5; 26:4, etc.). Simplemente no es posible decir que «todos» se aplica para hacer referencia a todos los seres humanos sin tomarse el tiempo de mirar el texto en su contexto.

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